Feliz día de los padres

Hoy es el día en el que nuestra cultura homenajea a la figura paterna. Pero yo no quiero felicitar a los padres biológicos. Más allá de convencer a la futura madre de participar, no le veo mucho mérito, sinceramente. Ser padre biológico es francamente sencillo. Todos los primates conocemos la mecánica de un modo instintivo. Y en la actualidad, una jeringuilla y un catéter en las manos adecuadas pueden incluso sustituir la pericia y capacidad de convicción del macho. Por otra parte, la materia prima viene dada, y poco podemos hacer los potenciales padres salvo proteger y mantener fresco el producto, lo que realmente no nos haría merecer todo un día de homenaje, sino a lo sumo una o dos horas.

Los padres, los verdaderos padres, se ocuparon más de ti a nivel de software de que hardware. Y habitualmente, diferentes personas, con independencia de su género, encarnaron a uno o varios de esos padres.

Pero antes de pasar a recordar a los padres, hay que mencionar a las madres. Las madres, en realidad, solo ocupan un rol. El rol de madre, que suele recaer en una mujer, aunque en algunas ocasiones lo hace en un hombre o en algún otro animal parecido, como un lobo.

El rol de madre básicamente es el de mantenerte vivo. Para ello te alimentan, te cuidan, te protegen, te defienden de agresores externos como el viento u otros niños, te educan, te soportan y sobre todo, te aman de una forma altruista e incondicional que no volverás a encontrar en tu puta vida. Resumiendo, tu madre es quien te mantiene con vida y te hace que quieras seguir viviendo.

Podríamos pensar que queda poco margen para la paternidad entonces, pero no creas. Aunque tus madres te van a proporcionar unos grandes cimientos y su trabajo es vital, son tus padres los que te van a mostrar las reglas del juego. Resumiendo, si estás vivo es gracias a tu madre, y si eres un idiota es culpa de tu padre. Y ahora hablemos de ellos:

Tu padre fisiológico te enseñó a controlar tu cuerpo. A abrir o mantener cerrados los orificios de tu cuerpo en el momento apropiado, a tener buenos hábitos como lavarte los dientes o afeitarte las partes adecuadas, así como a mantener a raya tus olores corporales,  independientemente de la utilidad o no de las señales químicas para marcar el territorio. Parece poca cosa, pero fue tu padre fisiológico quien te hizo parecer humano. Si tu padre fisiológico hizo un buen trabajo, tal vez tú no lo agradezcas, pero el resto de nosotros sí.

Tu padre laboral fue quien te adiestró en el difícil arte del madrugón. Tal vez consiguió engañarte con la excusa de un deporte o de un juego, pero en el fondo, te estaba preparando para una de las tareas más importantes de tu vida: el trabajo. Y por trabajo, entiendo cualquier actividad que no puedas abandonar cuando te apetezca. Los humanos estamos un escalón por encima de los chimpancés (y uno por debajo de los gatos), gracias a que trabajamos. Cambiamos nuestro entorno para hacerlo más apropiado para nosotros, a menudo a costa de hacerlo más inapropiado para cualquier otro ser vivo. Pero al fin y al cabo, (casi) nadie quiere volver a la edad de las cavernas.
Tu padre laboral te enseñó a terminar los deberes y a temer las consecuencias de no hacerlo. A memorizar, aunque no te guste, a prestar atención a la ortografía, a comerte el brócoli. Te enseñó a darle importancia a cosas que posiblemente no lo son para el tipo que vive en un paraíso fiscal mientras predica que “el universo conspira para que cumplas tus sueños”, pero que sí lo son para el que vive en el mundo real y necesita trabajar todos los días para poder comer. Gracias en parte a tu padre laboral no estás en este momento recogiendo cartón con un carro de Carrefour robado. No significa que las personas que están en esa situación tuviesen un mal padre laboral. La vida es mucho más complicada que eso. Pero posiblemente con mejores herramientas que ofrecer al mercado habrían encontrado otras alternativas para sobrevivir.

Tu padre psicológico te mostró las conductas que te llevaron a ser una persona respetable y respetada. Te mostró cómo la frustración, bien sea en el deporte, en el trabajo o en las relaciones personales, no te puede llevar a la violencia, (si te mostró lo contrario, tú y tu padre psicológico sois unos cretinos, siendo anunciártelo). Que a las otras personas se les trata con cortesía aunque no te caigan bien, Que debes defenderte y defender lo que crees justo utilizando las palabras, a utilizar el humor y la compasión para mejorar la convivencia. Te enseñó a ponerte en lugar del otro pero también a ponerte en tu lugar. A no abusar del débil y a no inclinarte ante el poderoso (o al menos, a no inclinarte demasiado deprisa).

Por último, está tu padre moral. Tu padre moral es posible que fuese un señor muerto hace décadas, o una señora de la limpieza que trabajó toda su vida para poder poner un plato de comida en tu mesa. Tu padre moral es el hizo que respetes a un médico y te mantengas alerta ante un milagro. Que obedezcas al policía pero cuestiones al Director de la Policía. Tu padre moral es quien ha hecho que te ame quien hoy te ama. Pero si no te ama nadie, no le eches la culpa a tu padre. Posiblemente no le has hecho caso. Porque un buen padre moral también te habrá enseñado que eres responsable de tus actos y que has de elegir tu propio camino.

Hay seguramente muchos más padres, pero mi padre me enseñó que es mejor cortar a tiempo. Lo que no puedes contar bien con mil palabras es que no lo conoces suficientemente bien.

Tal vez no te hayas percatado, pero en tu vida has tenido muchos padres. Cada persona que se tomó el tiempo de enseñarte, de darte lo que consideró mejor de sí mismo, y que trató de que calara en ti, fue un padre. Hay padres buenos y padres malos, como en todo. Pero con los padres pasa como con los libros, no es tan importante lo que contienen como lo que tú haces con ello. Así que hoy brindemos por tus padres y por tus hijos. Cuando la vida cae como una avalancha, son las madres quienes te rescatan. Pero si no hay ninguna cerca, recuerda a ese padre que te enseñó a hacer lo necesario para sobrevivir.

 

 

 

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