NOVEDADES
A casi todos los pacientes (perdón, clientes) que han pasado por consulta en estos últimos meses, les he recomendado, junto con los imprescindibles ejercicios de relajación y la intervención terapéutica conveniente en cada caso, que tratasen de simplificar su vida.
Pero no fue hasta hace unas semanas cuando una de estas personas me contestó que, para recomendar con tanto entusiasmo un estilo de vida sencillo, era curioso lo complicada que era la mía. Esto me hizo reflexionar, si no estaría cometiendo el error de proyectar mis problemas en los demás. Tras meditar bastante sobre el asunto, creo que no, no estaba confundido al apreciar los excesos de los otros. Lo que estaba era ciego al no percibir los míos propios.
En consecuencia, he resuelto darle un giro a mi vida y a mi carrera, y al menos temporalmente, dejar de lado ciertos proyectos que están consumiendo casi todo mi tiempo y complicándome en exceso la vida.
Por ello, queda suspendida desde junio la aceptación de nuevos casos de forma presencial. Las personas con las que estoy trabajando actualmente no tienen que preocuparse, seguiremos el trabajo de terapia hasta que esté concluído. El servicio de consejo psicológico online continúa, aunque también sufrirá cambios.
Del mismo modo, no voy a aceptar nuevos alumnos para las clases de apoyo presenciales de la UNED. Voy a volcarme en un viejo proyecto educativo que anda pendiente desde hace demasiado tiempo y para después del verano espero poder anunciar grandes noticias a ese respecto.
Por último, los grupos de terapia continuarán aunque no se van a ver ampliados. De hecho, uno de los grupos que iba a ponerse en marcha, el de trastornos alimentarios, queda suspendido pues la cantidad de gente es insuficiente. Tengo pensado volver a comenzar con los grupos en cuanto me sea posible, antes incluso de reabrir la consulta.
Espero que comprendáis todos estas medidas. De haber continuado, no habría estado en condiciones de ofreceros un servicio de calidad, y además sería yo el que precisaría de ayuda profesional. Hay que saber cuándo es preciso parar, y cuándo decir no. Lo he dicho cientos de veces, y ya es hora de que me aplique el cuento.
Ha sido una temporada muy intensa y estresante, pero también enormemente enriquecedora, la que he pasado trabajando con todos vosotros. Agradezco a todos la confianza depositada en mí.
Os recuerdo que todos estos cambios no afectarán a los clientes actuales ni a los que ya habéis concluído el proceso de terapia. Todo lo que os dije respecto a las recaídas y los puntos críticos, sigue en pie. Tenéis mi teléfono para cualquier cosa.
De cualquier forma, si alguien tiene un problema y desea consultarme, no voy a rechazarle. Simplemente, le escucharé y dependiendo del caso, lo derivaré a un profesional de mi confianza.
Un saludo:
Jorge J. Balaguer