Escribo este post, como respuesta al cachondeo general que se formó entre mis cuñadas y mi esposa cuando hablé de que escucho a Lupicínio Rodrigues. Es muy común que mi familia de cachondee de mí, pero en este caso, lo notable de este caso es que era mi familia brasileira, y que el objeto de su broma, Lupicínio Rodrigues, es bastante desconocido pese a haber sido versioneado hasta la saciedad.
Así pues, en honor del injustamente olvidado Lupicínio, escribo esta pequeña reseña. Este compositor nació en 1914 en Porto Alegre, comenzó su carrera escribiendo marchas de carnaval, luego se dedicó a los sambas, y alcanzó el éxito. Sus canciones, interpretadas por grandes de la mpb, forman parte de la historia musical de Brasil. Han tocado sus temas gente como Gilberto Gil o Gal Costa, pasando por Paulinho da Viola, Caetano, Zizi Possi y Elis Regina.
Lupicínio Rodrigues, que también cantaba, acuñó el término “dor de coto-velo” (dolor de codos), para referirse al estilo de canciones que componía, en las que un hombre, con los codos clavados en la mesa de un bar, bebe para olvidar un amor frustrado. Según cuentan, gran parte de su obra se inspiraba en sus amores y desamores personales.
Y aunque su canción más conocida es Felicidade, la letra me ha parecido un poco triste, y hoy no quiero publicar tristeza. Voy a poner como vídeo en este post Se acasso você chegasse, que tiene una letra más simpática. Esta versión, de un grupo desconocido por mí, es de las que mejor suenan de las que he encontrado en la red, y que le dan el estilo alegre que pienso estaba en el ánimo de Lupicínio al componerla.
Si acaso llegas
Si acaso llegas
A mi casa y encontrases
A aquella mujer que te gustaba.
¿No tendrás el valor
De cambiar nuestra amistad
Por ella, que ya te abandonó?
Lo digo porque esa mujer
Ya vive en mi barraca
A la orila de un arroyo
Y de un bosque en flor.
De día me lava la ropa
De noche me besa en la boca
Y así vamos, viviendo del amor.
Se acaso você chegasse (Lupicínio Rodrigues/Felisberto Martins)
Se acaso você chegasse
No meu chateau e encontrasse
Aquela mulher que você gostou
Será que tinha coragem
De trocar nossa amizade
Por ela que já lhe abandonou?
Eu falo porque essa dona
Já mora no meu barraco
À beira de um regato
E de um bosque em flor
De dia me lava a roupa
De noite me beija a boca
E assim nós vamos vivendo de amor
Tal vez te extrañe que no haya puesto ningún vídeo del propio Lupicínio. Lo cierto es que aunque sus canciones son eternas, el estilo que empleaba se nota que ha quedado muy trasnochado. Si quieres escucharlo, en Youtube hay bastantes grabaciones, como por ejemplo, ésta.