La tierra se estrecha para nosotros.

Parece mentira que hayan transcurrido ya seis años. En este aniversario quiero volver a las calles silenciosas empolvadas de gris, al amasijo de caos y dolor, a las miradas fascinadas e incrédulas frente a un horror que sobrepasó a nuestra curtida conciencia.Y quiero volver para darles la mano a quienes todavía permanecen allí. Yo no he conocido en persona a ningún afectado de aquello, pero la vida me ha llevado a estudiar a otros muchos, que tuvieron en su momento su once de septiembre particular. El dolor no es patrimonio de ningún pueblo. Tal vez por eso nos une tanto.El caso es que con los años la capa de esperanza y optimismo que recubre a los novatos comenzó a resquebrajarse, y es que hay gente que no regresa. Se instala en su dolor y allí vive, enterrado en el zulo de la pérdida y el trauma. Hay heridas que jamás cesan de sangrar. Y nosotros, tan iluminados de Ciencia que a veces estamos ciegos, descubrimos que en ocasiones sólo podemos hacer esto: viajar al fondo del pozo ajeno, y cogerles de la mano, tal vez hablarles de esperanza o, posiblemente, compartir su silencio. Pedirles que vuelvan pese a saber que regresaremos solos.Para recordar a todas las víctimas y a sus personas queridas, para rendir desde aquí un humilde homenaje a todos los que murieron, ya sea en cuerpo o en alma, en aquél fatídico día, quiero traer aquí un poema del palestino Mahmud Darwish. Porque todas las víctimas son víctimas. Todos los asesinos son asesinos. Y en el dolor encontramos al otro y descubrimos que, después de todo, es más lo que nos une que lo que nos separa.

LA TIERRA SE ESTRECHA PARA NOSOTROS

La tierra se estrecha para nosotros.

Nos hacina en el último pasaje y nos despojamos de nuestos miembros para pasar.

La tierra nos exprime.

¡Ah, si fuéramos su trigo para morir y renacer!

¡Ah, si fuera nuestra madre para apiadarse de nosotros!

¡Ah, si fuéramos imágenes de rocas que nuestro sueño portara cual espejos!

Hemos visto los rostros de los que matará el último de nosotros en la última defensa del alma.

Hemos llorado el cumpleaños de sus hijos. Y hemos visto los rostros de los que arrojarán a nuestros hijos por las ventanas de este último espacio. Espejos que pulirá nuestra estrella.

¿Adónde iremos después de las últimas fronteras?

¿Dónde volarán los pájaros después del último cielo?

¿Dónde dormirán las plantas después del último aire? Escribiremos nuestros nombres con vapor teñido de carmesí, cortaremos la mano al canto para que lo complete nuestra carne.

Aquí moriremos. Aquí, en el último pasaje. Aquí o ahí… nuestra sangre plantará sus olivos.

Mahmud Darwish “La tierra se estrecha para nosotros” de Menos Rosas (1986)

Traducido del árabe por Mª Luisa Prieto

Esto es un videomontaje perteneciente a Les Autres Musique(s) The other music for lebanese children. Tiene como subtítulo el poema de Darwish en inglés.

ACTUALIZACIÓN (13-10-2013): El vídeo ha sido eliminado de Youtube, y no encuentro una fuente alternativa. Si alguien conoce dónde obtener de nuevo el videomontaje, por favor que me lo haga saber. Gracias.

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