Clandestinos

Nos ha tocado vivir una época tumultuosa. Aunque nuestro mundo siempre ha estado en constante transformación, no ha sido hasta hace relativamente poco tiempo que un ser humano podía percibir el cambio en el breve lapso de una vida. Las sucesivas revoluciones tecnológicas, así como nuestra capacidad para modificar de manera perceptible el ecosistema a nivel planetario, nos permite sentir en nuestra pequeña esfera de realidad (nuestro mundo), la influencia de otros individuos.
Así, en tiempos de mis abuelos, el concepto “extranjero” era algo difuso y abstracto, que sólo tomaba cuerpo en los forasteros que, en contadas ocasiones en una vida, llegaban al pueblo. Hoy en día, en cambio, la presencia en nuestras calles de hombres y mujeres con otra nacionalidad y otras costumbres, nos obliga a tomar conciencia de que hay otros lugares en el mundo donde las cosas son muy distintas. Que la tierra que habitamos es más diversa de lo que imaginamos. Que en otros lugares hay mucha gente sufriendo la pobreza, la tortura, el terror. Porque pocos abandonan su tierra, su familia, la seguridad del mundo conocido, para ir a un país repleto de extraños a los que apenas entienden, y donde no son bienvenidos, si no es por un motivo poderoso.

Manu Chao Clandestino

Solo voy con mi pena
Sola va mi condena
Correr es mi destino
Para burlar la ley
Perdido en el corazón
De la grande Babylon
Me dicen el clandestino
Por no llevar papel
Pa’ una ciudad del norte
Yo me fui a trabajar
Mi vida la dejé
Entre Ceuta y Gibraltar
Soy una raya en el mar
Fantasma en la ciudad
Mi vida va prohibida
Dice la autoridad
Solo voy con mi pena
Sola va mi condena
Correr es mi destino
Por no llevar papel
Perdido en el corazón
De la grande Babylon
Me dicen el clandestino
Yo soy el quiebra ley
Mano Negra clandestina
Peruano clandestino
Africano clandestino
Marijuana ilegal
Solo voy con mi pena
Sola va mi condena
Correr es mi destino
Para burlar la ley
Perdido en el corazón
De la grande Babylon
Me dicen el clandestino
Por no llevar papel

A veces no es tan indignante que los políticos gasten mucho dinero, como en qué gastan nuestro dinero.

Ciencia y conciencia