Pensamientos, volad sobre alas doradas.

En realidad, este post no trata de música. Quiero contarte una historia. Se trata de Verdi, posiblemente el compositor de ópera más famoso. Verdi no tuvo las cosas tan de color de rosa como podríamos imaginar.Verás, cuando Verdi estrena su primera ópera, Obero, resulta ser un gran éxito. Parece que la vida le sonríe. Un empresario, Bartolomeo Merelli, le encarga tres obras más. Pero la trastienda de todos nosotros suele albergar más dolor del que mostramos. Su primogénita, Virginia, nacida en 1837, muere con sólo un añito. Por las mismas fechas nace su segundo hijo, Icilio, pero fallece también un año después. A pesar de ello, la ópera se estrena en 1839. Pero al año siguiente, fallece su esposa, Margherita, y el joven Verdi no puede sobreponerse a este otro golpe. Su segunda ópera, Un giorno di regno, que tenía que ser humorística, fracasa estrepitosamente. Verdi se retira del mundo y no quiere volver a componer. Vivir duele, y a veces duele horrores.Pero Merelli insiste y le convence para que siga trabajando. Con el sambenito de perdedor en sus espaldas, comienza a ensayarse su obra en La Scala a principios de 1842. Los miembros del coro están desganados; después de todo, es el trabajo de una ex-promesa, un hombre agrio y fracasado. Mientras los carpinteros y tramoyistas trabajan con el escenario, inmunes ya a los cantos y ensayos, el coro comienza a entonar Va pensiero, el coro de los esclavos judíos añorando la tierra prometida. Y de repente, se produjo el milagro. Bocabiertos, los trabajadores dejaron sus tareas. Los martillazos cesaron. Todo el mundo se paralizó al escuchar una de las más hermosas piezas escritas.A partir de ahí todo cambió. En marzo de 1842 se estrena Nabucco y el éxito es clamoroso. Después vendrán otros muchos títulos universales: Rigoletto, La Traviata, Il Trovattore, Aída,… en fin, historia.Pero yo quisiera quedarme con ese episodio. Con ese momento en el que, a pesar del dolor, del fracaso, a pesar de la vida, un italiano gruñón y genial no se rindió y continuó ofreciendo lo mejor de sí mismo. Porque aunque nadie crea en ti, aunque ni siquiera tú mismo lo hagas, vivir consiste en resistir. En seguir un día más. en tratar un día más de hacer las cosas bien, aunque salgan como salgan.

Este aria tiene letra. Como no sé italiano, he copiado la traducción del sitio web de Juan Manuel Grijalvo. Y para ilustrar esta anécdota, escuchemos la interpretación del Va pensiero que alguien muy majo ha colgado en Youtube:

En audio:

Traducción castellana :

Pensamientos, volad sobre alas doradas

posaos sobre las praderas y montañas

donde derrama su fragancia

el suave aire de nuestra tierra natal

saludad a las riberas del Jordán

y las torres estremecidas de Sión

Ay, mi patria hermosa y perdida

Oh, recuerdo tan querido y lleno de desesperación

Arpa dorada de los profetas

¿por qué cuelgas silenciosa de los sauces?

Aviva nuestros recuerdos queridos

y háblanos del tiempo que fue

Canta en dulces lamentos

el destino de Jerusalén

o te inspire el Señor una fortaleza

para soportar nuestros sufrimientos

El original en italiano:

Va, pensiero, sull’ali dorate,

va, ti posa sui clivi, sui colli,

ore olezzano tepide e molli

l’aure dolci del suolo natal!

Del Giordano le rive saluta

di Sione le torri atterrate…

Oh, mia patria si bella e perduta

Oh, remembranza si cara e fatal!

Arpa d’or dei fatidici vati,

perchè muta del salice pendi?

Le memorie nel petto raccendi,

ci favella del tempo che fu!

O simile di Solima ai fatti

traggi un suono di crudo lamento,

o t’inspiri il Signore un concento

che ne infonda al patire virtù!

 

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