Santi

Ayer perdimos a una de las mejores personas que he conocido. Un amigo, un compañero, un luchador que se enfrentó a algunas de las pruebas más difíciles que la vida te puede poner. Alguien cuya sonrisa nos ayudó a muchos a seguir adelante en momentos difíciles. Su inmenso corazón, sin embargo, decidió pararse. Y el mundo de repente se ha convertido en un lugar más frío y oscuro.

Hay muertes que caen como una bomba en el corazón. Por inesperadas, por incomprensibles y, sobre todo, por injustas.

Lo que hemos perdido supone un océano.

“What I lost was an ocean
Now I’m drifting through without you
In this sad barcarolle”. D. Gilmour

 
Pd. Sé que Santi no me perdonará  una canción tan “light” en su memoria. Un rockero como él no consentiría nada más suave que una balada de Rammstein.

 

 

 

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