Author: J. Balaguer

  • Héroe

    Mi prodigiosa memoria (soy capaz de olvidar grandes cantidades de datos más rápido que cualquier persona que conozco), me dice que, en algún momento, yo ya escribí­ un post sobre esta canción de Mariah Carey. Sin embargo, no lo he conseguido encontrar. Así­ que he decidido reescribirlo antes de que vuelva a desaparecer de mi cabeza, porque entonces, ya no existirá en ninguna parte. Creo.

    Yo no soy admirador de Mariah Carey. Lo fui., allá por los noventa. Me parecía una bonita chica con una voz extraordinaria. La primera vez que escuché “Vision of love“, que quedé asombrado. A partir de ahí, le llegó el éxito profesional, la popularidad y el dinero, y ha llevado su vida por caminos más o menos estrafalarios, y sus canciones han llegado a lo más alto en ocasiones, lo que no es en absoluto garantí­a de calidad. Pero para mi, el “producto” Mariah Carey no está en absoluto en mis preferencias musicales.

    Sin embargo, allá por 1992, Carey compuso una canción para la BSO de “Accidental Hero”, que inicialmente iba a cantar Gloria Estefan. Sin embargo, le quedó tan redonda que decidió quedársela para su siguiente disco, “Music Box” (1993). Una decisión inteligente, porque la canción fue un pelotazo. Y hasta aquí­ lo que nos interesa del cómo.

    El motivo por el que traigo esta canción al blog es su letra. Hero, aunque de modo un tanto empalagoso, nos cuenta una idea importante. Los “héroes” no existen per se. Todos llevamos un héroe dentro. Todos, en un momento u otro, tenemos en nuestra mano la elección de actuar como un héroe. Porque a mi modo de ver, un héroe no es más que alguien que hace algo de forma altruista anteponiendo las necesidades de su prójimo a sus intereses personales e incluso a su seguridad.

  • The  Cathedral (of science) and the Bazaar

    The Cathedral (of science) and the Bazaar

    The title of this article is borrowed from an interesting text on computing that you can read here.

    People often think of science as a kind of religion. They see scientists as self-proclaimed keepers of the absolute truth, ruling over the fate of the “ignorant masses” from their ivory towers, dictating what is and isn’t science, who is right, and who is a madman or a fraud.

    However, this view—like almost everything in life—is nothing more than a false, Manichean, and outdated idea. It has been repeated so many times that it has hardened into a stereotype.

    It is possible that you have had your own experiences with scientists or the university machinery, leading you to believe that this idea of a “suppression engine” for alternative visions isn’t so far from reality. But what you are witnessing is not science: it is bureaucracy.

    Science, like any other human discipline—be it religion, politics, or art—has built a superstructure of roles and managers around itself, originally intended to make things function better. Professors, deans, and all those people in their offices and cloisters are merely administrators. They allocate resources, evaluate papers, organize, and disorganize; above all, they fight amongst themselves in the eternal battle of egos and ideas that every human group with a common goal has fought since the dawn of time. But that, I repeat, is not science. That is simply the organization within which science is (sometimes) developed.

    Science is, quite simply, an attitude, a tool for thought, and a way of working. When the long day of dialectical sparring and clerical work ends, the scientist descends into the depths of their mind. Often in the solitude of the laboratory and under the cover of night—for bureaucrats are diurnal animals who retreat to their burrows at sunset—they dedicate themselves to the core tasks of the scientist: studying and thinking.

    They read and meticulously analyze the work of colleagues or masters, subjecting it to a mental “third degree.” They trace, step by step, the line of reasoning that led another scientist to their conclusions. They search for any nook, any crack through which an error or inconsistency might have slipped. This is not out of a desire to destroy; it is a conscious effort to discover the underlying laws of nature. It is the pursuit of correspondence truth—the knowledge that allows us to understand the world and ourselves. To achieve this, we must discard as many errors, artifacts, and intuitions as possible, leaving only what is backed by the naked data.

    Science is a human activity; therefore, it can never be entirely free from our biases. However, it remains the most reliable tool discovered to date for advancing along the path of knowledge.

  • EL VEGETARIANO O HISTORIA DE UNA IDA Y DE UNA VUELTA

    “En un agujero en el suelo, vivía un Hobbit. (…) Ésta es la historia de cómo un Bolsón tuvo una aventura, y se encontró a sí mismo haciendo y diciendo cosas por completo inesperadas.”

    J.R.R. Tolkien, El Hobbit


    Dejé de comer carne allá por mayo de 2015 (tampoco pescado; por increíble que pueda parecerles a las docenas de personas que me lo han preguntado a lo largo de todos estos años, los peces también son animales). Tras varios meses de informarme en internet, leer el libro Comer animales, y visionar algunos documentales, como por ejemplo, Paredes de Cristal, algo cambió dentro de mí. Comencé a sentir bastante malestar ante la perspectiva de comer carne. Hubo otras razones, posiblemente más intelectuales, que apoyaron mi decisión, pero intuyo que fueron racionalizaciones post hoc. Eliminar la carne de mi dieta contribuiría a mejorar mi salud, y moralmente me sentiría más alineado con mis principios. Pero en el fondo, todo se reducía a que comer animales hacía que me sintiese mal.
    Por entonces la causa del animalismo era algo bastante marginal, fundamentalmente apoyado por activistas con buenas intenciones y poco sentido de la realidad. Nunca he ejercido como activista y solo he tratado de vivir mi vida como mejor me ha parecido, sin tratar de influir más que con el ejemplo. Apenas había oferta de productos vegetarianos en el mercado, y pensé que consumir estos productos sería una buena forma de apoyar alternativas a la carne.
    Ahora, ocho años después, he decidido volver a comer carne de animales. ¿La razón? De un tiempo a esta parte, he llegado a cansarme de tanta ideología irracional que, a mi modo de ver, ha contaminado en general al movimiento ecologista, y en particular al animalismo. Ya no siento que el vegetarianismo esté siendo una buena estrategia para luchar contra el maltrato de los animales criados para consumo humano, que es mi preocupación principal.
    ¿Qué pienso hacer en el futuro? Sigo pensando en que hay que esforzarse en proporcionar unas condiciones de vida dignas a los animales, tanto de consumo humano como de trabajo o compañía. Con el paso de los años, la conciencia sobre el bienestar animal ha aumentado. Quiero pensar que con mis compras y mis actitudes he contribuido a ello en una minúscula proporción. Del mismo modo, consumiré carne cuando lo considere oportuno, y mi objetivo es que esta carne pertenezca a animales que hayan sido tratados cumpliendo unos estándares de bienestar animal. Sé que para un vegetariano esto no es razonable. Yo también he pensado así, y nadie pudo convencerme de lo contrario, así que no lo intentaré. Se trata de un proceso personal en el que cada uno debe andar su propio camino.
    Pero no todo es blanco o negro en esta vida. No se debe politizar todo, no es bueno vivir fuera de la realidad permanentemente, y no se puede imponer a los demás una idea por muy noble que sea ésta. Hemos que proteger a los animales porque estos no pueden hacerlo por sí mismos. Pero no hay que humanizarlos. El ser humano y sus capacidades son una excepción en la naturaleza. Para mí nuestra inteligencia no nos hace mejores ni peores que otros animales, solamente más poderosos. Si sabemos formar parte del ecosistema sin perjudicarlos y corrigiendo nuestros errores, podemos convivir con otros seres vivos y explotarlos igual que ellos se explotan entre sí y nos explotan a los humanos (aunque esto último se aplica solo en el caso de los gusanos y los gatos). Podemos legislar para limitar la explotación de animales y de otros recursos naturales, pero no creo que sea posible extirpar el egoísmo y la violencia de nuestro ADN. Como todos los animales, luchamos y matamos para sobrevivir y prevalecer, y nuestra grandeza como especie reside en que hemos sabido ponernos límites cada vez más estrictos, que nos separan de nuestra naturaleza instintiva. Tal vez en el futuro sea posible la utopía vegana, pero hoy en día, creo que es más práctico esforzarse en que los animales tengan una vida digna y una muerte incruenta que luchar por la liberación animal completa.
    Si tienes una opinión distinta, o incluso si estás de acuerdo con estas palabras, te animo a guardarte tus comentarios para ti. No necesité de la aprobación de nadie antes, ni la necesito ahora, y tampoco tengo intención de debatir mis posturas. En estos años, ha sido muy pequeño el número de imbéciles que se han tomado la libertad de criticar cuando nadie les pidió su opinión, y bastante reducido el de pesados que, casi siempre desde el cariño, han tratado de convencerme de abandonar el vegetarianismo. Agradezco mucho a la inmensa mayoría de personas, omnívoros casi todos, que simplemente me han aceptado y respetado, e incluso se han esforzado adaptándose a mis restricciones alimentarias.

    Te considero una gran persona, señor Bolsón, y te aprecio mucho; pero en última instancia, ¡eres solo un simple individuo en un mundo enorme!

    ¡Gracias al cielo! -dijo Bilbo riendo, y le pasó el pote de tabaco.

    J.R.R. Tolkien, El Hobbit
  • Pruebas de hilos (string test) en Anycubic 4Max Pro 3D printer

    Pruebas de hilos (string test) en Anycubic 4Max Pro 3D printer

    Aunque los resultados con la máquina tal y como llega son bastante satisfactorios, las piezas presentan un problema de hilos (stringing). Este problema está causado principalmente por una incorrecta calibración o por parámetros de retracción erróneos.

    Las primeras piezas salidas de la máquina con el GCODE que está en la tarjeta SD proporcionada por el fabricante.

    En primer lugar, imprimí un cubo de calibración de 20mm de lado para comprobar que los ejes estaban correctamente calibrados. Los resultados fueron bueno, y las medidas lo bastante buenas (menos de 0.1mm de error en los ejes X y Z, y unos 0.5mm de más en el eje Y. Tal vez más adelante me ponga con el ajuste fino de estos ejes, pero por ahora son lo suficiente buenos para mí.

    Llegados a este momento, y tras consultar tanto la información disponible en la red como los consejos del grupo de Telegram de la Anycubic 4Max Pro, me vi en la necesidad de comenzar a ajustar los parámetros mediante ensayo y error.

    La máquina es una impresora FDM Anycubic 4Max Pro con apenas 2h de funcionamiento. El extrusor es directo. Las especificaciones del modelo de extrusor y hot end las desconozco en estos momentos.

    Para las pruebas elegí una pieza de calibración muy pequeña, en concreto ésta, obra del usuario Glyn, publicada en Thingiverse.

    Fuente: Thingiverse

    La gente que diseña piezas de calibración a menudo son usuarios expertos que apenas las van a utilizar más que en contadas ocasiones, además de que la información que proporciona la pieza les lleva a calibrarla perfectamente sin apenas necesitar pruebas. Sin embargo, un novato tiene que hacer muchas pruebas hasta encontrar la solución a un problema, y que cada calibración cueste media hora o más es algo poco realista. Esta pieza sirve para ver los progresos rápidamente.

    El material utilizado es PLA INGEO color blanco de la empresa Leon3D. Su temperatura de utilización según el fabricante es de 200-220ºC.

    Hice diez pruebas cambiando progresivamente los siguientes parámetros: distancia de retracción, velocidad de retracción y temperatura de impresión. Los valores de inicio que llevaba la máquina eran 6mm de distancia y 75mm/s de retracción.

    Resultados de las pruebas.

    Las pruebas fueron:
    01_stringing_test_4-30-215 Parámetros sugeridos por otros usuarios.
    02_stringing_test_2-30-215 Bajada de retracción. Empeora sensiblemente.
    03_stringing_test_6-30-215 Aumento de retracción. Mejora un poco.
    04_stringing_test_6-60-215 Aumento de velocidad. No se aprecia mejora.
    05_stringing_test_8-30-212 Aumento de retracción y bajada de temperatura. Mejora el string pero se reduce la calidad de impresión.
    06_stringing_test_9-30-213 Aumento de retracción y temperatura. Fallo de extrusión a mitad de impresión.
    07_stringing_test_9-30-215 Aumento de temperatura. Sigue fallando la extrusión.
    08_stringing_test_8-35-215 Bajada de retracción y aumento de velocidad. La extrusión mejora pero la pieza tiene deformaciones.
    09_stringing_test_8-30-213+210 Bajada de velocidad, temperatura y aumento de temperatura de inicio. Resultados aceptables pero la base presenta defectos de impresión (no se aprecia en la foto).
    10_stringing_test_8-30-215+215 Resultado final aceptable aunque persiste el stringing.

    En el nombre de la prueba, la primera cifra es la distancia de retracción, la segunda la velocidad, la tercera la temperatura y donde hay una cuarta es porque detecté falta de extrusión en las primeras capas y configuré la temperatura inicial para garantizar que empieza a la temperatura de trabajo (estaba inicialmente 15ºC por debajo de la temperatura).

    Resultados

    La primera conclusión que se extrae de la prueba es que aumentar la velocidad de retracción no mejora significativamente los resultados.
    Por otra parte, un aumento de la distancia de retracción más allá de 8mm provocó fallos de falta de extrusión, y las piezas quedaron incompletas.
    Los parámetros finales con los que he decidido trabajar son 8mm de distancia de extrusión y 30mm/s de velocidad de extrusión (la velocidad de impresión era de 60mm/s, pero desconozco si hay relación entre ambos parámetros). Es importante recordar que al igual que los parámetros de temperatura dependen del material en concreto, los parámetros de retracción también pueden estar relacionados con la máquina, así que no se pueden trasladar a otro tipo de máquinas con absoluta seguridad. Utiliza esta información como orientación y realiza tus propias pruebas.

    Siguientes pasos
    El siguiente paso consistirá en comprobar los cambios con otros materiales, calibrar la extrusión mejor y un ajuste más fino de las velocidades. Si tienes alguna idea que aportar ponla en los comentarios.

    Referencias:
    https://ultimaker.com/en/resources/52667-material

  • Ana S. In memoriam

    Ana S. In memoriam

    Hace apenas unas horas me he enterado de que te has marchado de este mundo. Me consta que a pesar de que tu gusto por el color en la ropa y en la vida, siempre has sido una persona discreta que no gusta de gritar a los cuatro vientos tus penas y dolores, que han sido muchos y muy profundos. Todo te lo tomaste siempre como una experiencia. Cada cicatriz era un diploma, un certificado de superación de una lección de la vida. Pero yo no soy tan fuerte como tú, ¿sabes? Esto no se le hace a un amigo. Espero que no se repita y no te vuelvas a morir sin avisar.

    Sé que no te gusta que lloremos tu pérdida o que añoremos tu ausencia. Nos dirías que la vida es demasiado corta, y la muerte demasiado inoportuna, y que no podemos perder este precioso tiempo lamentándonos por aquello que perdimos, por muy valioso que nos suponga. Como por ejemplo tu amistad.

    De modo que me limitaré a celebrar haberte conocido y haber tenido el privilegio de considerarte mi amiga, y buscaré consuelo en las palabras de la única religión que te vi practicar:

    ” Cuando uno ya deja este mundo, el Monstruo de Espagueti Volador nos transporta con sus tallarinescos apéndices al Paraíso, un mundo inmenso lleno de volcanes de cerveza y de fábricas de strippers, además de grandes mares para surcar con tu barco pirata.
    Recuerda que el Volcán de Cerveza (llamado así porque la cerveza es la bebiba favorita de MonEsVol) en realidad puede expulsar cualquier tipo de bebida, incluso sin gluten y sin lactosa, para aquellos que no puedan tomar. Lo mismo ocurre con la Fábrica de Strippers, que se adapta a tus gustos, sin tan siquiera pedirlo.” Evangelio Pastafari.

    Te voy a echar de menos, y te voy a recordar siempre que vea a alguien con el pelo rojo. También al escuchar muchas canciones. Pero en este momento, solo me viene una a la cabeza, de la que hablamos en una de nuestras últimas conversaciones. Así que me aplicaré el cuento y silbaré. Gracias por todo, amiga.

  • ¿Qué es el aprendizaje automático?

    ¿Qué es el aprendizaje automático?

    Definición de Machine Learning. Tom Mitchell da la siguiente:

    Un programa informático que aprende de la experiencia E respecto a cierta clase de tareas T, y una medida de rendimiento P, si su rendimiento en las tareas T, medido por P, mejora con la experiencia E.

    El libro Machine Learning de Tom Mitchell (1997) está disponible para su descarga gratuita en la web del Dr. Reza Monsefi de la
    Ferdowsi University Of Mashhad (FUM), Mashhad, Irán .

  • ML en Coursera

    ML en Coursera

    Aunque sigo picando de distintas fuentes sobre aprendizaje automático, he encontrado un curso bastante interesante en Coursera. Se trata del curso Aprendizaje Automático ofrecido por la Universidad de Stanford. Es gratuito si no deseas recibir una certificación, y dispone de subtítulos en español generados por la comunidad, aunque recomiendo cursarlo en inglés porque la traducción no está demasiado lograda. El instructor es Andrew Ng. Puedes inscribirte en https://www.coursera.org/learn/machine-learning

  • Instalar Python y prepararlo para Machine Learning

    Instalar Python y prepararlo para Machine Learning

    Para empezar a “romper mano” con el ML, un comienzo sencillo puede ser un videotutorial. A mí me parece interesante el tutorial de YouTube del canal AMP Tech. Para poder seguirlo de una forma activa, necesitamos tener instalado en nuestro equipo Python y algunas bibliotecas específicas. Si no sabes programar en Python, hay multitud de cursos y manuales disponibles. Yo recomiendo el programa Python for Everyone de Coursera que es donde yo aprendí. El instructor, Charles Severance, es una pasada.

    Si no tenemos nada instalado en el equipo, lo más sencillo es descargarse la distribución Anaconda. No obstante, si solo quieres instalarte Python y las bibliotecas necesarias, estos son los pasos a seguir.

    Primero descargamos Python de www.python.org/downloads. En el momento de redactar este texto la última versión es la 3.7.

    Tras descargar e instalar como cualquier aplicación,Para ello, pulsamos el icono de Inicio de Windows y tecleamos cmd y pulsamos Enter. Se abrirá la ventana de comandos. Escribimos python, y accedemos a la consola de Python, comprobando que se ha instalado sin problemas. Cerramos la ventana.

    Ahora vamos a añadir las bibliotecas que necesitaremos, Numpy , SciPy ySklearn. Para instalar Numpy, abrimos de nuevo la consola con cmd, y escribimos python -m pip install numpy . Nos debería salir una pantalla como la siguiente. Nota que me advierte en amarillo de que tengo el programa PIP obsoleto, eso no tiene por qué salir en tu caso.

    Para instalar SciPy , escribimos python -m pip install scipy :

    Para instalar Scikit-learn, escribimos pip install -U scikit-learn :

    Y con esto, todo debería funcionar sin problemas. Como editor puedes usar uno genérico como Notepad ++ o escribir en el IDLE de Python ,que por lo que sé, se instala automáticamente con Python. Yo he optado por Jupyter Notebook, que va incluido en Anaconda y me permite seguir el tutorial tal y como lo van explicando, pues es el que emplea el instructor.

  • Machine learning for predictive maintenance

    Machine learning for predictive maintenance

    This post was originally published in spanish in March of 2019.

    In the last months, I’ve been learning about Machine Learning (ML). I am fascinated by the potential of this technology to predict equipment failure. Predictive maintenance has been around for a while, and the technology available for data acquisition is not only mature but finally becoming affordable. However, I was never quite clear on the feasibility of applying it in the real world. You either had to pay astronomical sums for complex software, or spend time you didn’t have trying to extract valuable insights from statistical analysis. Nevertheless, Machine Learning shows promise, which is why I am gathering information wherever I can. Here are some interesting links:

  • Mislata, crisol de culturas

    Mislata, crisol de culturas

    Me he tomado la libertad de traducir al castellano y editar con enlaces un pequeño artículo sobre mi pueblo publicado en 2004. El archivo original puede descargarse en este enlace:

    Mislata, cresol de cultures

    El artículo original incluye algunas fotografías actuales y antiguas de la población.

    Mislata, crisol de culturas

    Autores: Jesús López e Iván Esteve
    Publicado en Papers de L’Horta, nº 20, primer semestre de 2004
    Traducido al castellano por Jorge Balaguer. Marzo de 2018

    Mislata es, con más de 42.000 habitantes, una de las ciudades más pobladas de la provincia de Valencia. Ubicada en el margen del río Turia, la ciudad limita al norte y este con el cap i casal, al oeste con Quart de Poblet y al sur con el municipio de Xirivella.

    A pesar de disfrutar de una independencia y autosuficiencia plena, la proximidad a la gran ciudad es uno de sus principales elementos caracterizadores, como también lo es su densidad de población, ya que los habitantes conviven en un término municipal reducido que apenas supera los dos kilómetros cuadrados. En los últimos años, al igual que muchos otros municipios del cinturón de Valencia, Mislata ha experimentado un periodo constante de cambios y transformaciones hasta el punto de convertirse en una gran ciudad, que se parece poco a aquella ciudad de la huerta valenciana que fue en un pasado no muy lejano.

    RECORRIDO HISTÓRICO

    El nacimiento de Mislata está íntimamente ligado a la fundación de la capital. Se podrí­a decir que la creación de la ciudad de Mislata es una consecuencia de la existencia de la ciudad de Valencia y, por tanto, sabiendo las fechas históricas del nacimiento de la gran ciudad, sabemos la fecha aproximada de la creación de esta villa (año 210 a.C). Valencia fue erigida como una ciudad castillo, a orillas del río Turia, para aprovechar la isla que formaba el gran meandro donde estaba enclavada como una línea de posible defensa del territorio en tiempos de los romanos. Mislata, en cambio, fue creada por una absoluta necesidad de la gran ciudad, la de proteger la canalización del agua del río para el abastecimiento de la capital. Después, las tierras de alrededor fueron desecadas para el cultivo y Mislata fue el primer municipio del primer “cinturón urbano”, continuado por muchas otras en la gran llanura al oeste de la ciudad de Valencia. Posiblemente, la espina dorsal del riego de las “cinturaciones” valencianas sería la primitiva acequia de Favara (aún existente), que atraviesa todo el espacio libre desde Mislata hasta la Albufera.
    La historia más antigua de la ciudad de Mislata está marcada, como la propia Historia en mayúsculas, por las sucesivas guerras y luchas de poder que protagonizaron todos sus pobladores. Así­, podemos situar el primer gran hito bélico alrededor del año 75 a.C., durante las luchas constantes entre los generales romanos Pompeyo y Sertorio, que acabaron con el triunfo del primero, tras una batalla definitiva que tuvo como escenario el lugar ocupado entre el río Turia y la capital, según cuentan los historiadores entre el Pla de Quart y la localidad de Mislata. La segunda de las grandes batallas que marcan los ejes centrales históricos de la ciudad de Mislata la encontramos a finales del siglo XI, en una sociedad feudal y con un protagonista de excepción, Rodrigo Díaz de Vivar, el más famoso de todos los mercenarios de guerra de su tiempo. El Cid, entonces al servicio de Alfonso VI de Castilla, se apoderó de la ciudad de Valencia tras una sangrienta batalla contra las tropas del ejército Árabe comandadas por los almorávides. De hecho, el día de la aparición de la luna shawwal (14/10/1094) los musulmanes estaban congregados en oración por la fiesta de la ruptura del desayuno a Manzil Ata (Mislata), junto a la Saquiyat Hawara (Acequia de Favara). La batalla comenzó con un enfrentamiento cruel entre los dos ejércitos. En un momento, el Cid pidió la retirada y los árabes creyeron en su victoria, porque eran muy superiores en número. Sin embargo, el Cid estaba preparado y rodeó el ejército musulmán, que atacó por el vacío que dejaban las tropas cristianas. La estrategia dio un magnífico resultado y la victoria, gracias a la astuta maniobra utilizada por el Cid en terrenos de Mislata, aseguró la paz en Valencia y alrededores durante algunos años.

    Durante la conquista cristiana, Mislata era una alquería donde Jaime I, fiel a la su idea de libertad – que consistía en el acceso a la propiedad de la tierra – repartió casas y terrenos. La concesión del poblado en conjunto fue otorgada a Sancho López de Albero en 1239, según consta en el Libre del Repartiment, aunque posteriormente también poblaron la villa otros caballeros como Ramón Seguí­ y En Pertusa, que recibieron importantes donaciones por su clase social, así­ como dos frailes del Monasteri de Poblet, ubicado en el pueblo vecino. Y así­ llegamos al año 1348, fecha del tercer gran hito en el que el nombre de Mislata pasó a engrosar las páginas de la Historia, en un enfrentamiento conocido como la Batalla de Mislata. Entonces, las fuerzas de Pedro el Ceremonioso se enfrentaron a las fuerzas de la Unión Aragonesa primero y la Unión Valenciana posteriormente dentro de un movimiento señorial en defensa de sus privilegios de clase. El 9 de diciembre de 1348, el Pla de Mislata fue el escenario de la terrible batalla, en la que las tropas reales vencieron los unionistas tras haber sufrido numerosas bajas. Una vez vencidos los enemigos, el rey aplicó a los derrotados todo el peso de la justicia y castigó los unionistas con crueles castigos, como obligarlos a beber el bronce fundido con el que se había fabricado la campana que convocaba las reuniones de los rebeldes. Posteriormente, la alquería de Mislata fue un lugar de convivencia, casi siempre tensa pero fructífera, entre los moriscos y los cristianos viejos, en una larga etapa marcada por las sucesivas baronías de Mislata. El primer barón de Mislata fue Pere II de Boil, que también lo fue de Manises, Albalat y Benilloba, y quien siguieron muchas otras familias nobles hasta que en 1497, Francisco de Aguilo vendià Mislata al conde de Aranda, sin duda el barÃn políticamente más importante de Mislata.

    Pedro Pablo Abarca de Bolea fue el décimo conde de Aranda y barón de Mislata y la Morería, nombre que aún hoy conserva el centro histórico de la ciudad. Gran estadista de España, fue nombrado capitán general de Valencia en 1763, ocupó la presidencia de Castilla en 1766 y dirigió la política del Estado impulsando importantes reformas ilustradas, y se caracterizó por su animadversión a la Gran Bretaña y por ser el artífice de la expulsión de los jesuitas de España. En el Ámbito local, el conde de Aranda pasó a la historia por ser el creador de la Carta Puebla en 1611, un documento que informa sobre la concesión hecha por el conde con el fin de realizar una nueva repoblación de la villa. La expulsión de los moriscos dos años antes dejó las zonas rurales prácticamente despobladas y los señores, propietarios de la casi totalidad de la tierra de Mislata, llevaron agricultores de lugares menos castigados, al igual que en la Época de Jaime I, pero en condiciones mucho más degradantes, como se detalla en este documento. Para concluir el repaso histórico a los hechos más destacados sucedidos en Mislata, es necesario referirse dos Últimas batallas que tenían como objetivo la toma de la gran ciudad y que la pequeña ciudad de Mislata. Por su situación geográfica, fue el bastión sobre el que las fuerzas enemigas obtuvieron el Éxito en la captura de la capital del reino. La primera de ellas, en medio de la Guerra de la Independencia, la protagonizó el general francés Suchet, que estableció el cuartel de la artillería en la ciudad, entre Soternes y Campanario. Y la segunda y Última de estas grandes batallas ocurrió ya en tiempos modernos, cuando el general Martínez Campos bombardeó Valencia para sofocar la insurrección cantonalista que se inició en Cartagena. Una vez más, el emplazamiento ligeramente elevado de la ciudad de Mislata sirvió para que fuera elegida como punto estratégico militar.

    AGRICULTURA E INDUSTRIA

    Por otra parte, en la Mislata de la Época moderna, una vez superadas todas las luchas entre los distintos pobladores, los habitantes se asentaron y progresaron en su modo de vida, que durante siglos y siglos no fue otro que la agricultura. Las primeras documentaciones históricas hacen ver que alrededor del siglo XIII y siguientes la viña era el principal cultivo de la tierra alta del término, y los cronistas más antiguos dicen que el vino de Mislata tenía una calidad excelente, muy apreciada por el mercado.

    Sin embargo, los principales cultivos de las tierras de Mislata, al menos durante los dos Últimos siglos de historia, eran los habituales de una ciudad de la huerta valenciana. El trigo era, sin duda, el producto por excelencia y el que ocupaba un mayor número de hectáreas cultivadas, además de constituir la principal fuente de mantenimiento de los vecinos mislatenses. Además del trigo, pero en menor medida, también era fácil encontrar en Mislata campos de patatas, cebollas y todo tipo de verduras (pimientos, pepinos, tomates…), que dejaron paso más tarde – ya en el siglo XX – a huertos de naranja. Incluso hoy, en los últimos vestigios de tierra labrada que todavía hay en el término municipal de Mislata, alrededor del emblemático Pou del Quint, se ven algunas plantaciones destinadas al cultivo de verduras. Al igual que en muchos otros municipios del Área metropolitana de Valencia, el paso del tiempo fue quitando terreno a las grandes llanuras de huerta y la agricultura dejó de constituir la principal actividad de los vecinos de la ciudad en favor de la industria. La fabricación de piel fue, sin duda, la primera de las actividades artesanales que consiguió restar efectivos a la agricultura. Como era muy habitual en la Época, el gremio de fabricantes de piel se concentraba en una misma calle, el de Felipe Bellver, lleno de talleres de manufactura. Después de las pieles llegó la fabricación, también de forma artesanal, de toda clase de muebles hasta el punto de convertirse en uno de los grandes sectores de producción a principios del siglo pasado. Y después de estas concentraciones gremiales que ocuparon decenas de artesanos de Mislata llegó el proceso industrial, del que destacaremos la instalación de tres fábricas emblemáticas: la empresa de fabricación de abanicos de José Pinar; la de Natra, dedicada a la fabricación de chocolate y derivados, ubicada en pleno corazón de Mislata, en la actual plaza del Músico Ramón Ibars, y la fábrica de papel de fumar Paya que colocó un buen número de mislateros que ya no podían subsistir con los escasos beneficios que dejaba la agricultura. Hoy, a excepción de Payá, las grandes industrias también han desaparecido del casco urbano de Mislata y el sector servicios es el hegemónico. Una potente red de servicios sostenida por un tejido de más de 1.200 comercios y pequeñas empresas constituyen en la actualidad el principal sector económico de la ciudad.

    PRESENTE Y FUTURO

    Hoy en día, Mislata es el resultado de la importante transformación, sobre todo urbanística, que ha vivido en los Últimos años. El paso del siglo XX ha borrado de la memoria de muchos habitantes aquella imagen de pueblo de la huerta valenciana que tenía en la agricultura la su vida. Los caminos, campos, alquerías y molinos dejaron paso a las fábricas y construcciones industriales, que también terminaron sucumbiendo ante el avance voraz del crecimiento urbanístico residencial.
    Mislata supera ya los 40.000 habitantes y ahora lucha para deshacerse de la etiqueta de “ciudad dormitorio” impuesta por la proximidad a la gran capital, de la que trata de aprovechar los innumerables beneficios y minimizar las desventajas de la proximidad. Y uno de estos grandes beneficios son las excelentes comunicaciones con las que cuenta la ciudad, donde la conexión con Valencia gracias al Metro ha servido para ganar en vitalidad y hacer más cómoda la vida de sus ciudadanos. Cada día, cientos de vecinos llegan en unos minutos en el corazón de la gran ciudad y tienen al alcance todo un universo de servicios. Sin embargo, la dependencia de Mislata respecto del cap i casal, a pesar de ser real, no es excesivamente marcada, ya que la ciudad ha aprovechado también estos últimos años de crecimiento y transformación para crear unas modernas infraestructuras y una potente red de servicios , principalmente comerciales, adaptadas a sus necesidades. Las amplias y nuevas zonas verdes creadas han servido para oxigenar en parte la ciudad y las nuevas infraestructuras deportivas, educativas y urbanísticas, unidas a una incesante actividad lúdico-cultural para todas las edades, son las apuestas de Mislata para adaptarse los nuevos tiempos. Finalmente, no podemos cerrar este artículo sobre la ciudad sin resaltar lo que sin duda es uno de sus grandes tesoros, el de su ciudadanía. Mislata se ha convertido en un auténtico crisol de culturas donde conviven miles de ciudadanos llegados desde todos los puntos de España y de fuera de nuestras fronteras. Precisamente esta convivencia multicultural es el punto de partida de un extraño sentimiento de pueblo que, si bien atiende a personas de muy diversas raíces, se refleja en un alto nivel de participación en la vida social del municipio. Las muchas fiestas que se celebran en la ciudad a lo largo de todo el año – la máxima expresión de la que son las fiestas valencianas por excelencia, las Fallas – así­ como el sorprendentemente numeroso movimiento asociativo invitan a pensar que la ciudad, a pesar de guardar solo unas pocas coincidencias con lo que fue en un pasado no muy lejano, cree todavía en la virtud del progreso comprometido y en la convicción de que es necesario evolucionar sin dejar de mirar atrás y sin perder las señas de identidad.